Lo primero es lo primero. Estos cinco consejos te ayudarán a reducir la ansiedad que genera ir a un restaurante para tu familia:
- Elige un horario con poca gente (sin filas ni esperas). Te sugiero mucho ir entre las 2:30 p. m. y las 4:00 p. m. La mayoría de los restaurantes están casi vacíos a esa hora.
- Llama con anticipación y pide tu comida. Habla con el gerente y explícale lo que planeas hacer. Puedes decirle algo como: “Estoy practicando llevar a mi hijo a un restaurante. Por favor, tengan la comida en la mesa cuando lleguemos”.
- Esto es clave para “revertir” algunas de las experiencias negativas, de modo que al entrar y sentarse, la comida ya esté ahí. Tú conoces mejor que nadie a tu hijo, así que elige su comida favorita.
- Si todo va bien, intenta que reciba un pequeño postre. No esperes a que termine su plato. En su lugar, pídelo de 5 a 10 minutos después de que se sienten.
- Váyanse mientras todo esté bien. No fuerces las cosas. Si todo va marchando bien en ese momento, simplemente di: “¡Qué buena cena! Nos iremos en dos minutos. ¿Te divertiste?”. Y luego váyanse.
Si todo sale bien, habrás logrado una “victoria” y tendrás una buena base para el éxito futuro. Mantén todo igual durante un par de visitas y luego introduce pequeñas “demoras”. Por ejemplo, la próxima vez que llegues, organiza todo para “esperar” un minuto antes de que llegue la comida. ¡Esperamos que esto te sea de ayuda!
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