
Al comenzar la terapia ABA, es natural que busque un terapeuta con conocimientos y experiencia trabajando con niños que enfrentan dificultades similares a las de su hijo. Sin embargo, es igual de importante encontrar a alguien que se enfoque en construir una relación sólida tanto con usted como con su hijo.
Esta relación es el vínculo que usted y su hijo crean con el terapeuta. Es la base para el progreso dentro de la terapia. En ABA, su hijo será desafiado a aprender habilidades complejas, lo cual puede resultar frustrante y derivar en conductas difíciles durante las sesiones. No obstante, existen investigaciones que demuestran que si el terapeuta y el niño construyen una relación positiva antes de trabajar en habilidades más difíciles, la probabilidad de que surjan conductas desafiantes disminuye y el disfrute y éxito en cada sesión aumentan (Lugo, et al., 2017).
Esta relación se puede construir de muchas maneras, pero casi siempre se centra en conocer al niño como individuo.
El proceso comienza cuando el terapeuta busca entender mejor a su hijo. Un terapeuta debe aprender sobre él escuchándolos tanto a usted como al niño. Es posible que el terapeuta le haga preguntas sobre los gustos y disgustos de su hijo:
Además, su terapeuta debe aprender cómo se comunica su hijo con los demás.
Un terapeuta debe comenzar con actividades que su hijo disfrute y en las que quiera participar. A menudo, los terapeutas seguirán el ritmo del niño durante el juego. Esto significa que el terapeuta participará en los tipos de juegos que su hijo solicite o en los que muestre interés. Si su hijo ya no disfruta de una actividad, el terapeuta debe seguir su iniciativa hacia otra. Además, al inicio de la terapia ABA, los terapeutas tratarán de mantener las exigencias de las tareas al mínimo, ya que suelen ser desafiantes y dificultan la creación de una base positiva para la relación.
Una vez que su hijo y el terapeuta hayan establecido una relación, las expectativas dentro de las sesiones de ABA aumentarán gradualmente. El terapeuta comenzará a trabajar en habilidades más difíciles y situaciones desafiantes. A pesar de estos aumentos, ¡el proceso de construir la relación nunca debe terminar! Su terapeuta siempre debe priorizar su vínculo con su hijo. El terapeuta debe:
Hay muchas cosas que usted puede hacer para ayudar a su hijo a construir esta relación con su terapeuta.
Construir una buena relación es un ingrediente clave para el éxito en la terapia ABA. Un vínculo sólido entre su hijo y su terapeuta puede ayudarlo a enfrentar desafíos y aprender nuevas habilidades. Mientras busca al mejor terapeuta para su hijo, asegúrese de mantener la construcción de esta relación como una prioridad.